¿Por qué hacemos el Camino de Santiago?  

¿Motivos espirituales? ¿religiosos? ¿culturales? ¿aventura? ¿reto personal? ¿otra forma de hacer turismo?

Estas son algunas de las razones que mueven desde hace cientos de años a millones de personas a recorrer y peregrinar el Camino de Santiago. Esta ruta por España es una experiencia inexplicable y que casi todos quieren repetir.

Los impulsos que mueven a cada peregrino a calzarse unas buenas botas y emprender el Camino son muy diversos.

Hay casi tantas razones para hacer el Camino como personas lo recorren. Lo que sí es cierto es que en la mayoría de los casos confluye una mezcla de reto personal, acercamiento a uno mismo, interés por la historia, el arte, la naturaleza y el deporte.

Muchos afrontan el Camino como si de una aventura se tratase. Y están en lo cierto, ya que no todos los años se recorren cientos de kilómetros a pie, en bicicleta o a caballo, por senderos que se adentran en parajes que desbordan naturaleza, por aldeas recónditas, casi perdidas, en las que parece que el tiempo se ha detenido. Cada día es diferente al anterior en el Camino de las estrellas

Tras finalizar  y al llegar a Santiago todos coinciden en la misma idea: el esfuerzo ha valido la pena

Un camino con doce siglos de historia.

Una ruta de cientos de kilómetros y decenas de ramales.
Un destino en el “final del mundo” al que han llegado reyes, papas, caballeros, monjes, hospitalarios y pastores procedentes de diversos puntos de Europa e incluso de otros continentes.

Y un itinerario con etapas en múltiples regiones, reinos y países cuenta con leyendas, curiosidades y milagros que lo hacen único y merecen ser vividas y recordadas.

No lo dudes si quieres vivir una experiencia inolvidable y sentir la magia del Camino de Santiago, te ayudamos para que tu sueño se haga realidad, tenemos un Camino organizado que se adapta a tus necesidades, te organizamos los alojamientos, el transporte, la seguridad, y las visitas para que vivas una experiencia que dejara huella para el resto de tu vida.

¡Buen Camino! Peregrino