Consejos para hacer el Camino de Santiago

 

Para hacer el camino primero hace falta voluntad y preparar nuestra mente y cuerpo para el esfuerzo que nos requerirá el camino,«Piensa que puedes y podrás, todo está en el estado mental» (Rudyard kipling)  es aconsejable, al menos un par de meses antes, hacer pequeñas caminatas de 1 o 2 horas con el calzado que vamos a llevar al Camino.

Es importante hacer ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de comenzar la caminata diaria y tienen de ser constantes mientras se está haciendo la etapa. Presta especial atención a los gemelos.

El calzado ha de ser ya usado y adaptado el pie, no uno nuevo. La mayoría recomienda las botas de trekking o de montaña, a nosotros nos gusta más los deportivos ligeros, preferiblemente con suela dura, si no estamos acostumbrados al uso de las botas, puede ser un lastre el exceso de peso en nuestros pies. Si es posible lleva un par de repuesto para poder cambiar en caso de molestias, además unas sandalias o chanclas para los momentos de descanso es una buena recomendación.


Olvídate de por si acaso. Al Camino es fundamental llevar lo imprescindible acostúmbrate a ir ligero por la vida. Es importante para no ir muy cargados cuando vamos a caminar 20 o más kilómetros durante varios días, ya que corres el riesgo de causarte lesiones. Recuerda “sólo lo imprescindible”, tus piernas y cuerpo te lo agradecerán.

El cayado tradicional a los bastones de trekking. Mucha gente usa bastones de senderismo o  de madera. En largas caminatas, la ayuda de los bastones es útil para descargar peso en las piernas y mantener los brazos en movimiento, con esto evitamos acumulación de fatiga en los brazos, eliminando también la sensación de hinchazón en las manos al mantener la sangre en circulación. En las largas travesías por asfalto es recomendable poner a los bastones las pintas de goma, para evitar los golpes secos del metal contra el suelo que pueden repercutir en codos y hombros.

Mima tus pies. Si no conseguimos mantener en buen estado esta parte del cuerpo difícilmente podremos alcanzar los objetivos que nos hayamos marcado. Por la mañana al salir pon una buena dosis de vaseliana o mejor Vick Vaporub en tus pies y por las noches, tras la ducha, vaselina o crema reparadora abundante en la planta de los pies para que se hidraten y se recuperen de la marcha de ese día, pero mucha precaución si caminas descalzo en la habitación, el riesgo de caída aumenta.

Unos calcetines adecuados son fundamentales: preferentemente de algodón y sin costuras. Si usas botas, lleva otro par de calcetines de lana. No dudes en cambiar los calcetines cuando sientas los pies muy calientes o rozados.

 

Recuerda que en Galicia por las mañanas y en las tardes siempre vas a necesitar ropa de abrigo, aunque durante el día haga calor a primera hora siempre necesitarás una sudadera o chaqueta, usa ropa térmica liviana ya que a medida que avanza tu caminata y el día, no la necesitarás

Hidratación, es muy importante beber mucha agua durante las caminatas, si no estamos bien hidratados los calambres y cansancio harán mella en nosotros, necesitamos tomar un mínimo de 500 ml cada hora de caminata, no esperes a tener sed para beber, en ese momento ya es tarde, el cuerpo nos avisa con la sensación de sed cuando ya nos estamos deshidratando.

Cuida la piel y los ojos, No te olvides de poner protección solar, aunque parezca que no hace mucho sol, las caminatas son largas y la piel está expuesta todo el día, los brazos, piernas, cogote son las que más sol reciben. Siempre se nos olvida dedicar suficiente atención a la protección de los ojos contra el viento y el sol y después surgen dolores de cabeza y sensaciones de fatiga, usa gafas de sol y siempre es bueno tener algún colirio hidratante.

La Última y más importante de Todas las recomendaciones, No tires nada al Camino. Hay contenedores en cada pueblo para depositar los desperdicios. Cuida, respeta y protege esta ruta milenaria para que los que siguen tus huellas la encuentren limpia y cuidada.

 

«Buen Camino»